Un lugar común narrativo sobre la Guerra Civil española es decir que el pronunciamiento se planeó iniciarlo (y que en efecto se inició) "el 17 (de julio) a las 17 (horas)" en el Protectorado de Marruecos.
Lo cierto es que el plan diseñado por Mola para el pronunciamiento incluía que este no se iniciara hasta el día 18 de julio, y que se prolongara hasta el día 20.
Pero el delegado del gobierno en Melilla había descubierto el compromiso de algunos militares de la plaza con la conspiración, y decidió mandar a algunos guardias de asalto a detenerlos poco antes de las 15 horas del 17 de julio, para adelantarse. Los militares conjurados en Melilla se enteraron, y, en una reunión apresurada, decidieron a su vez adelantar el pronunciamiento por su cuenta antes que cumplir al pie de la letra las instrucciones de Mola y ser detenidos. Así, el pronunciamiento empezó en Melilla alrededor de las 15 horas del 17 de julio. El único puesto militar donde se intentó la resistencia fue la base de hidroaviones (resistencia en la que participó Virgilio Leret).
Pero en el resto del Protectorado de Marruecos el pronunciamiento no empezó hasta el día siguiente: en Ceuta, no lo hizo hasta la mañana del 18 de julio, cuando Yagüe se personó en la ciudad y declaró el estado de guerra. Cuando habían llegado las noticias de Melilla a lo largo de la tarde del 17 de julio, el delegado del gobierno pedía calma a los izquierdistas locales (que acabarían ante el paredón en la mayoría de los casos).
Todo esto puede parecer anecdótico. Pero este lugar común era uno de los símbolos del régimen franquista: las maniobras en el Llano Amarillo, en las que Yagüe y otros oficiales se juramentaron para pronunciarse invocando a la Falange, también se asociaron con la fecha del 17 de julio de 1936, aunque acabaron el 13 de julio.
