miércoles, marzo 28, 2007

Konstantin Rodzaevski y el nacional-bolchevismo ruso

En Rusia, la aparición del nacional-bolchevismo fue paralela a la de los nacional-revolucionarios alemanes. Mejor dicho, no en Rusia, sino en Manchuria, entre los rusos blancos emigrados tras la derrota en la guerra civil y entre la colonia rusa ya existente. Se llegó incluso a formar un Partido Fascista Ruso, dirigido por Konstantin Rodzaevski, que, aunque adoptaba los símbolos nacionales zaristas y aceptaba la colaboración con los monárquicos, marcó distancias con el Partido Monárquico Ruso de Manchuria (dirigido por ex-militares blancos que formaron la dirección del ejército de Manchukuo al establecerse este estado satélite de Japón).
Rodzaevski quizás fue el único teórico del nacional-bolchevismo ruso. Pretendía combinar el fascismo italiano (nacionalismo revolucionario) con el leninismo (interpretación nacional del socialismo) para crear la versión rusa del nacional-socialismo que (según él) ya se había creado en Alemania.
Además de dedicarse a la organización partidista y a la teoría política, Rodzaevski organizó milicias con la esperanza de que el alto mando japonés diese el "gran golpe al norte" (opción desestimada tras la tremenda derrota en Jaljin Gol frente al Ejército Rojo, una batalla también conocida como "incidente de Nomonhan"), así como un servicio de inteligencia que se dedicó a realizar sabotajes en la frontera con Siberia y a intentar provocar (sin éxito) un levantamiento contra el gobierno soviético de las nacionalidades siberianas (fueran rusas o no). En algunos de sus escritos afirmaba que Stalin había creado de hecho el régimen nacional-socialista ruso al adoptar la política de "socialismo en un sólo país" y renunciar a extender la revolución más allá de los límites del antiguo Imperio Ruso, y que lo único que le separaba de él era que reconociera este hecho. Lo que no le salvó de ser fusilado después de que el Ejército Rojo entrara en Manchuria. Esto, de forma contraria a como se ha dicho, no fue un cambio oportunista por la deriva de la guerra mundial: antes de 1939, muchos seguidores de Rodzaevski ya consideraban que Stalin era el constructor del nacional-socialismo ruso, y volvieron a la URSS para colaborar en esta obra. La mayoría, tras vivir un tiempo bajo sospecha, acabaron delante del paredón.