lunes, abril 02, 2007

Los nacional-revolucionarios (o nacional-bolcheviques) alemanes

La idea de "Revolución Conservadora" o "Revolución Nacional" (términos más usados que el de "Nacional-Bolchevique", aunque este también se empleaba) fue formulada en Alemania justo después del fin de la Primera Guerra Mundial, entre otros, por Ernst Jünger.
Jünger, veterano de las "tropas de asalto" especializadas en la guerra de trincheras, formó a partir de 1918 un grupo intelectual que incluyó no sólo a los hermanos Strasser (Otto y Gregor), sino a Joseph Goebbels. Ernst Roehm llegó más tarde, y marcaría una diferencia con los anteriores por un militarismo aun mayor (aspiraba a que un "ejército popular", y no las masas obreras y campesinas, fuese el sujeto de la "revolución nacional").
Los nacional-revolucionarios consideraban que la idea (propia del nacionalismo alemán) del estado como expresión de la comunidad nacional en tanto que autoridad nacional, autoridad a la que el individuo debía subordinarse para poder realizarse como persona, sólo podía llevarse a la práctica por la movilización política de las masas, que impusieran a las élites tradicionales la redefinición del modelo bismarckiano de régimen estatal (que era el de esas élites) en un verdadero sentido nacional, lo que permitiría modernizar y ampliar la burocracia estatal. Así, esa idea del estado-nación dejaría de ser reaccionaria para ser revolucionaria, permitiendo, en la práctica, oponer a los internacionalistas (con su “apátrida” concepto de la revolución, caso de los bolcheviques) un estado-nación revolucionario.
En paralelo, los "neoconservadores" o "jóvenes conservadores", reaccionando contra la derrota en la Gran Guerra, contra la República de Weimar, y contra los movimientos revolucionarios socialistas del período (a los que atribuían la derrota, y que consideraban instrumentalizados por el bolchevismo), afirmaban la necesidad de un estado alemán aún más fuerte que el bismarckiano. Estado fuerte en el que el poder ejecutivo tuviese a su disposición todos los recursos de este sin responder ante ninguna otra instancia frente a cualquier amenaza a la nación, de cuyas necesidades (concretadas en el mantenimiento de la paz sociopolítica, con lo que esto suponía de mantenimiento de la jerarquía tradicional frente a la amenaza bolchevique) el mismo poder ejecutivo se constituía en único intérprete. Muchos de los “neoconservadores” eran católicos. Carl Schmitt y Hermann Goering eran dos exponentes de los "neoconservadores". Y, en paralelo a los nacional-revolucionarios y a los "neoconservadores", pero por los mismos motivos que los últimos, los populistas (Völkisch) se reafirmaron tras noviembre de 1918 en la necesidad de que se constituyera un estado antidemocrático, que fuera la única autoridad nacional.
El anticomunismo, el antisemitismo, y el pangermanismo (elementos tradicionales del discurso de los grupos políticos del populismo alemán) dieron un "programa mínimo" a los tres grupos, y, el Partido Nazi (refundación de un partido político populista, el Partido de los Trabajadores Alemanes), la organización política.

Enlace a un post relacionado.