jueves, abril 10, 2008

La expedición nazi al Tíbet en 1938

El Tíbet, un territorio suspendido entre los picos del Himalaya y aislado del exterior durante siglos, siempre fascinó a Occidente. Los exploradores europeos y americanos acudían al techo del mundo en busca de reinos míticos, como Shangri La, y atraídos por una naturaleza virgen, donde una civilización tribal, profundamente religiosa, vivía a más de 4.000 metros de altitud. ¿Podía esconderse también en el Tíbet el origen de la raza aria? Averiguarlo fue uno de los objetivos de una expedición de científicos alemanes del Tercer Reich que partió a Tibet en 1938, influenciados por la ideología de las razas nazi.

"La expedición es más conocida por su vinculación con el nazismo que por su valor científico", explica Patrick Booz, tibetólogo sueco, coordinador de los textos del libro Tibet in 1938-1939: Photographs from the Ernst Schäfer Expedition to Tibet (Serindia, 2007). El volumen muestra una selección de las más de 20.000 fotografías tomadas en el Tíbet por un equipo de científicos alemanes, liderados por el biólogo y naturalista Ernst Schäfer y el antropólogo Bruno Beger, ambos vinculados a las SS.

Son imágenes de gran valor antropológico, que muestran la vida diaria de la civilización tibetana -de monjes, pastores y aristócratas-, suspendida en la Edad Media.

Booz muestra el retrato de un pastor bebiendo té de mantequilla, y explica: "Los tibetanos siempre viajan con su propia taza en la chaqueta". El té, junto a la carne de Yak, la sampa (cebada) y la sal, son los cuatro pilares de su dieta y aparecen constantemente en las fotografías. Booz ha recurrido a ellas para documentar su tesis doctoral sobre el comercio de té entre China y Tíbet, que realiza en la Universidad de las Nacionalidades de Chengdu, en la provincia china de Sichuan. La sinización de los estudios tibetanos es inevitable desde que China tomó el control sobre Tíbet.


Experimentos con prisioneros

Schäfer y Beger, un seguidor de la ideología nazi que acabó en Auschwitz "experimentando" con prisioneros sus teorías sobre la superioridad de la raza alemana, no sólo realizaron miles de fotografías de diferentes tipologías raciales de la región tibetana, de sus costumbres y tradiciones; también tomaron medidas de cientos de cráneos, huellas dactilares y facciones humanas; hicieron máscaras de rostros de mujeres y niños, y recopilaron objetos de la vida cotidiana y religiosa.

"Sus técnicas eran habituales entre los antropólogos del siglo pasado", dice Booz. Pero su finalidad era distinta: la conclusión de Beger fue que, en términos antropológicos, los tibetanos representaban un punto intermedio entre la raza mongol y la europea, con los rasgos europeos más pronunciados en la aristocracia tibetana.

La idea original de Schäfer era explorar los goloks, una tribu nómada, conocida por su crueldad y violencia, que habitaba en los picos de Qinghai, en el Tíbet oriental. Los alemanes tuvieron que cambiar de planes por culpa de la ocupación japonesa, que impedía acceder a la región desde China, y tuvieron que entrar por India. Lograron conocer a los goloks en Lhasa, la capital, donde peregrinaban con motivo del Losar, el año nuevo lunar tibetano. "Los goloks no sólo son la más cruel de las tribus tibetanas, también la más valiente", anotó Schäfer en su informe.

"Himmler [el jefe de las SS] quiso beneficiarse de la exploración para hacer propaganda nazi", escribe la experta alemana Isrun Engelhartd en el prólogo del libro. Himmler era seguidor de las corrientes esotéricas, mezcla de budismo y misticismo, que se hicieron populares durante el Tercer Reich y que pretendían encontrar los orígenes de la raza aria en el Tíbet, entre otras extravagancias.

Según Engelhardt, Himmler obligó a los miembros de la expedición a que se hicieran miembros oficiales de las SS si querían contar con el apoyo oficial de la Ahnenerbe, una sociedad fundada por él mismo para el estudio de la herencia alemana según los ideales racistas. Schäfer aceptó la propuesta. "Los científicos chinos también se afilian al Partido Comunista para tener éxito profesional", dice Booz, partidario de destacar por encima de todo el valor científico y antropológico del proyecto.

"Schäfer utilizó la esvástica para crear una conexión simbólica entre alemanes y tibetanos", añade Engelhardt. Durante la expedición, los lama en seguida asociaban la cruz gamada nazi, un símbolo de la buena suerte extraído de la mitología india, con la yungdrung, la esvástica de la religión ancestral tibetana. Las palabras de Engelhardtesconden la vinculación real de Schäfer con las SS, aún hoy discutida. Al regresar de su expedición, Schäfer fue nombrado director de un instituto científico y colaboró con Himmler en nuevas expediciones. Una de ellas implicaba "explorar" la vida de los judíos en el Cáucaso, pero, al final, fue cancelada.


miércoles, abril 09, 2008

Himmler buscó la raza aria en España


De: http://www.elpais.com/articulo/cultura/Himmler/busco/raza/aria/Espana/elpepucul/
20080406elpepicul_1/Tes

"Nazis. Odio a los nazis", decía nuestro arqueólogo favorito, Indiana Jones, que se enfrentó a los encargados por Hitler para excavar en busca de tesoros. La frase de Jones, ay, difícilmente la suscribiría la arqueología española oficial de la posguerra. Más bien al contrario: esa rama de la ciencia abrió con entusiasmo los brazos (los puso en alto, cabría decir) a la arqueología nazi, representada especialmente por la siniestra organización de las SS Deutsches Ahnenerbe (Herencia Ancestral Alemana), que, entre otras labores, investigaba y excavaba por todo el mundo tratando de probar y justificar las abominables teorías raciales del credo hitleriano como la supremacía aria. Un historiador catalán, Francisco Gracia, de la Universidad de Barcelona, ha puesto al descubierto por primera vez las estrechas y profundas relaciones entre la arqueología española y la Ahnenerbe, un tema del que nada se sabía y que pone los pelos de punta. Hay que recordar que la actividad de Das Ahnenerbe, además de la insensata expedición al Tíbet de Ernst Schäfer, y la búsqueda majareta de objetos legendarios como el martillo de Thor o el Grial, condujo a pragmáticos saqueos de museos y colecciones y al frío asesinato de judíos y prisioneros de guerra para estudiar sus esqueletos. La organización -véase una muy amena historia en El plan maestro, de Heather Pringle (Debate, 2007)- fue condenada en los juicios de Núremberg y su director, el standartenführer Wolfram Sievers (todos en la Ahnenerbe tenían rangos de las SS), ahorcado. Con esos angelitos, y también con otros schwarmgeister (soñadores fanáticos) como los arqueólogos de la más reducida Amt Rosenberg, del ideólogo nazi Alfred Rosenberg (colgado asimismo en Núremberg), y vinculada a la Sociedad Thule, estuvo la arqueología española a partir un piñón y abierta a colaborar. El ministro secretario del partido, José Luis Arrese, expresó incluso a Himmler su interés por crear en España una organización similar a la Ahnenerbe nazi y dependiente exclusivamente de Falange, para controlar las bases ideológicas de la prehistoria y la arqueología españolas. En 1941, el arqueólogo Julio Martínez Santa Olalla, comisario general de Excavaciones, que trabó amistad y se carteaba con Himmler, patrono de la Ahnenerbe, solicitó al reichsführer ¡que le enviara una foto dedicada! La apasionante y pormenorizada investigación de Francisco Gracia forma parte del libro que prepara sobre la arqueología española entre 1939 y 1956 y que aparecerá a final de año.

Buen amigo de Sievers, el camisa vieja Santa Olalla (Burgos, 1905-Madrid-1972), explica Gracia, es el hombre clave en la relación con la arqueología nazi. Su idea de la "arianización de España" por los celtas y su ninguneo de los íberos era desde luego digna de la Ahnenerbe. Profesor en la Universidad de Bonn entre 1927 y 1931, germanófilo e hijo de un general amigo de Franco, en marzo de 1939 fue nombrado comisario general de Excavaciones. A partir de ese año, intensificó los contactos con las instituciones arqueológicas de la Alemania nazi.

Francisco Gracia recalca que el terreno ya estaba abonado merced al interés de la Ahnenerbe por España, que se centraba especialmente en el arte rupestre, los visigodos y sobre todo la cultura antigua de las Canarias, donde los nazis confiaban encontrar testimonios de una ancestral raza aria pura de la que serían miembros los primitivos canarios. El prehistoriador de la organización, Hermann Wirth, que buscaba la Atlántida, consideraba que las islas eran restos meridionales del gran continente sumergido, patria de origen de los arios. La expedición debía realizarla en 1939 Otto Huth, otro de los investigadores de la Ahnenerbe, especialista en antiguas creencias espirituales arias, que proyectaba rastrear las viejas prácticas religiosas de los isleños y estaba entusiasmado con los rumores de momias guanches de trenzas rubias. Excavarían y harían mediciones craneales de los canarios. La expedición, sin embargo, quedó pospuesta indefinidamente a causa de la II Guerra Mundial, aunque Santa Olalla proporcionó mucho material documental a la Ahnenerbe.

En 1934 y 1936, una misión del Frobenius Institute estudiaba el arte rupestre del norte y noreste de la Península con un equipo en el que figuraban personajes que destacarían en la Ahnenerbe, como Franz Altheim y la atractiva Erika Trautmann (muy querida por Goering). Posteriormente, como pareja sentimental y miembros ambos de las SS, hicieron investigación racial por Europa y Oriente Próximo -en un ambiente digno de Indiana Jones y la última cruzada-, y de paso espionaje militar para la SD.

En octubre de 1940, cuando Himmler realizó su célebre visita a España, Santa Olalla fue asignado a su séquito y le acompañó a El Escorial, el alcázar de Toledo, al Museo de Prado y al Arqueológico Nacional. El reichsführer quedó contento y el arqueólogo falangista recibió una invitación personal de Himmler para desplazarse a Alemania y estudiar con los jefes de la Ahnenerbe planes de colaboración. El comisario general de Excavaciones fue recibido en el aeropuerto de Tempelhof por el propio Sievers y el standartenführer (coronel de las SS), Von Uslar. Nuestro arqueólogo concretó varios acuerdos en la sede de la organización nazi, como la realización de un ciclo de conferencias del propio Santa Olalla en diversas ciudades alemanas, la publicación a cargo de la Ahnenerbe de un trabajo suyo sobre los godos en España y el intercambio de expertos para participar en diversas intervenciones arqueológicas. Los alemanes estaban encantados de haber encontrado un interlocutor como Santa Olalla y por orden del propio Himmler se empezó a suministrar a la comisaría general de excavaciones material técnico imposible de encontrar en España como película, placas AGFA y papel de revelado de alta calidad. Se ayudó a los colegas españoles también en la fotografía aérea de yacimientos desde el Ministerio del Aire del Reich: no en balde los alemanes conocían bien los cielos de España. Santa Olalla también aceptó invitaciones de la Amt Rosemberg para dar conferencias en Alemania.

La primera gran colaboración entre la Comisaría General de Excavaciones y la Ahnenerbe, explica Francisco Gracia, debía ser la intervención en la necrópolis visigoda de Castiltierra (Segovia), para la que el ministro José Luis Arrese cursó en julio de 1941 una invitación especial a Himmler y a Sievers, "para demostrar la camaradería de falangistas y nacionalsocialistas en el terreno científico, y de manera especial en el estudio de nuestros comunes problemas culturales y raciales". Iba a ser la primera gran excavación (arqueológica: fosas se habían cavado ya muchas) patrocinada por Falange y querían contar con las SS. Santa Olalla se mostraba predispuesto a participar luego, en gentil intercambio, con otros miembros de Falange en la excavación de una necrópolis goda en la Ucrania ocupada por el Ejército alemán. Francisco Gracia apunta que el español tenía interés en sumarse al saqueo de los yacimientos prehistóricos ucranios al que estaban entregados los colegas nazis. Es difícil saber si Santa Olalla imaginaba qué ambiente se respiraba realmente por allí, donde la ciencia de las SS y los einsatztgruppen que asesinaban en masa iban de la mano. De hecho, existía el proyecto de enviar un sonderkommando de la Ahnenerbe al Cáucaso para dilucidar la judeidad de grupos étnicos de las montañas, con la finalidad imaginable. Por suerte para el alma de Santa Olalla (y quizá para su cuello), los nazis no tenían mucho interés en que fueran extranjeros por allí, ni siquiera los muy amigos.

En cuanto a la participación de las SS en la excavación de Segovia, había mucho trabajo que hacer en el Este ("Encargos de carácter más urgente en el marco de la guerra total", señala Sievers a Santa Olalla) y Himmler escribió a Arrese agradeciendo la invitación y prometiendo ayuda para cuando terminaran en Rusia "las operaciones militares en curso". El especialista de la Ahnenerbe que debía trabajar en Castiltierra era nada menos que el sturmbannführer Herbert Jankuhn, jefe de arqueología de la organización, responsable del saqueo de los museos del sur de Rusia y enviado al Cáucaso con la SS Panzer Division Viking a buscar el legendario oro de los godos. No obstante, hubo visitas de las SS al yacimiento, entre ellas la del obersturmführer Schäfer, el héroe de la Ahnenerbe en el Tíbet. Tras las excavaciones, además, las piezas principales de los ajuares de Castiltierra, especialmente los bronces, fueron llevadas a Berlín, para que la Ahnenerbe se ocupara de su restauración ante la dificultad de hacerlo en España. Luego costó una barbaridad que las devolviesen. Santa Olalla, entretanto, iba cayendo en desgracia por el distanciamiento de Franco de los alemanes y por su mala relación con el marqués de Lozoya, director general de Bellas Artes, así como con otros arqueólogos españoles. Parece que incluso se utilizaron los rumores de que era homosexual.

Los arqueólogos españoles no parecen haberse involucrado directamente en nada siniestro, aunque Gracia tiene constancia de un misterioso envío en 1943 de Santa Olalla a la sede de la Ahnenerbe de restos óseos humanos, de los que se desconoce su origen, para su estudio antropológico...

domingo, abril 06, 2008

Casas Viejas. 75 años del crimen. Los lugares comunes de la historiografía.




Este mes se ha cumplido el 75 aniversario del crimen de Casas Viejas. Durante este años se van a realizar algunos actos que recuerde el suceso, congresos de historia y artículos que pongan encima de la mesa las nuevas investigaciones. Que se una a los libros escritos sobre el tema, tanto los de la época, destacando los de Ramón J. Sender (Viaje a la aldea del crimen) o las crónicas de Eduardo de Guzmán editadas hace poco por VOSA (La tragedia de Casas Viejas, 1933. Quince crónicas de guerra, 1936), como a los escritos posteriores como los de Jerome Mintz (Los anarquistas de Casas Viejas) o el de Gerald Brey (Historia y mito de Casas Viejas) No hay que olvidar que hay investigadores actuales que trabajan estos acontecimientos. Me basta recordar la tesina inédita de María Losada Urigüen sobre el denominado ciclo insurreccional del primer bienio republicano, o los trabajos de campo de José Luis Gutiérrez Molina.

Pero sin embargo lo sucedido en Casas Viejas en enero de 1933 todavía hoy es objeto de disputa y de debates enconados en la historiografía, con lugares comunes que no cejan. Y todo revestido de un tinte académico y supuestamente objetivo que les hace tener credibilidad.

Pero desde luego el estudio pormenorizado de los acontecimientos, a través de las actas de los sindicatos, de las actividades de los grupos anarquistas, echan por tierra numerosas visiones del acontecimiento, que están muy lejos de lo que algunos historiadores dicen.

El pasado día 13 de enero el historiador Santos Juliá escribió en El País un artículo titulado “La aldea del crimen”, donde hace un repaso a lo sucedido en Casas Viejas. Y nuevamente comprobamos como un historiador de reconocido prestigio como es Juliá, habla del un supuesto vanguardismo de la FAI, de la “gimnasia revolucionaria” que aduce García Oliver en sus obras, del engaño de Rojas Feijespán a Azaña en la represión, de la descoordinación del movimiento, etc.
Hace falta hacer algunas aclaraciones al artículo de Santos Juliá. Empezando por la explicación del porque de Casas Viejas. Se puede hablar de muchas cosas, pero si se obvia la situación de miseria que vivía el campo español a la altura de 1933, que la joven República no había logrado paliar merced a una débil reforma agraria, poco se puede entender lo sucedido en Casas Viejas y el intento revolucionario. Si se esconde ese dato, para mi trascendental, estaríamos obviando la causa fundamental.

Lo segundo es que se habla constantemente en muchos círculos de historiadores (no solo Juliá) de un supuesto ciclo insurrecional anarquista. Mucho me temo que los ciclos revolucionarios no se predisponen, sino que es la convención posterior del investigador o narrador quienes lo impone. Y no es exactamente un ciclo. Como se dice mas arriba la reforma agraria estaba siendo insuficiente y los campesinos tenían hambre de pan. Esto le lleva a motines que en ningún momento están patrocinados por nadie pero donde se inscriben las diversas ideologías. Arnedo o Castilblanco eran pueblo de mayoría socialista que entraría dentro de ese supuesto ciclo. Aprobados propiamente por la CNT en sus comicios son los movimientos de enero de 1932 (que llega a la implantación del comunismo libertario en el Alto Llobregat) y el de enero de 1933 (que es donde se inscribe Casas Viejas) al que podríamos unir el de diciembre de 1933 una vez que la derecha a accedido al poder. Pero el resto no esta patrocinado ni aprobado por nadie sino por el pueblo que tiene hambre. Y en esos movimientos tanto anarquistas como socialistas se pueden sentir identificados. Movimientos revolucionarios por problemas estructurales de la República y no la obsesión de unos utópicos ultrarrevolucionarios que estaban fuera de la realidad. Y es que para hablar de determinadas cuestiones hay que investigar en las fuentes archivistas que lo generan. Y para ello los fondos de la CNT y la FAI son imprescindible. Y es curioso que casi nadie los consulte para hacer este tipo de artículos y libros.

Mas cuestiones son las relacionadas con García Oliver, el vanguardismo de la FAI o la “gimnasia revolucionaria” Es curioso que siempre que se va a hacer una crítica del anarquismo sale a relucir el nombre de García Oliver. Y todos hacen referencia a El eco de los pasos, como si las visiones de García Oliver fueran las representativas del anarquismo español. Se esta dando mucho este fenómeno, sobre todo en la represión. Hoy parece que el anarquismo era Felipe Emilio Sandoval o el pistolero de infralibro de Miquel Mir. La imagen del anarquismo que le conviene al sistema, ya sea para historiadores de derechas o de izquierdas. Por eso olvidan a otros personajes que si que son representativos. Pero sin perdernos en disquisiciones, el termino “gimnasia revolucionaria” es preconizado por García Oliver en sus memorias a posteriori. Lo mismo que ese vanguardismo que hablan de la FAI no era tal. De entrada porque ni García Oliver, ni Durruti ni ninguno de ellos era de la FAI. Las actividades de la FAI son mas amplias, si bien apoya los movimientos revolucionarios. Pero interesa mostrar una organización como la FAI fuera de lugar, descontrolada, sin criterio y con un odio cerril a todo lo que no sea ella. Sin embargo las actividades de a FAI están alejadas de la imagen que recibe. Sus debates son interesantísimos, lo que nos hace ver una organización dinámica y con las ideas muy claras en muchas posturas, que en zonas como Madrid marca incluso una línea entre lo que dice sus grupos y lo que dice la CNT. Y esto solo se observa consultando el Archivo del Comité Peninsular de la FAI, ese que nadie mira pero siempre se habla de la organización especifica del anarquismo.

Respecto a García Oliver pues poco mas se puede decir. Sus visiones son muy particulares (son sus memorias) y se querrá valorar y descontextualizar de ellas todo lo que se quiera y más. Pero estaría bien que acudieran a las memorias de otros para decir como eran las cosas y no siempre al mismo. Mas que nada porque el oficio de historiador tiene una parte que es el contraste de información, algo que algunos hacen muy poco.

Por último, leyendo el artículo de Juliá, da la sensación que el gobierno de la República era completamente ajeno a lo que sucedió en Casas Viejas o que la cruel represión se escapó de sus manos. Sin obviar logros que se pudo conseguir en dicho bienio, lo cierto es que el responsable de tal matanza no es otro que el gobierno. Dio rienda suelta a la represión, dejó que Guardias de Asalto y Guardias Civiles actuaran con impunidad. Es lógico que los trabajadores dieran la espalda a la República, esa que ellos mismos habían traído y que como vaticinaba Solidaridad Obrera el 15 de abril de 1931 “si no cuenta con los trabajadores, perecerá”

La CNT realizó valoraciones posteriores y vio que el movimiento estaba condenado al fracaso desde el principio. El enfrentamiento frontal del primer bienio contra las instituciones capitalistas no se repitió a posteriori. Por ello en mayo de 1936 se establece un proceso revolucionario donde el acuerdo con la UGT era imprescindible.

Pero la tragedia de Casas Viejas fue algo que no puede quedar en saco roto y hay que tratarlo en su medida. Los campesinos de Casas Viejas, lleno de una cultura obrera y anarquista, tenían hambre. Y salieron a pedir su pan, el pan de su trabajo y que las instituciones les negaba por sistema. Su osadía les costó la vida. Pero hay algunos que a día de hoy aun no entienden esto.

viernes, abril 04, 2008

Y si toleras esto tus hijos serán los siguientes


Grupo: Manic Street Preachers. Canción: "If you tolerate this your children will be next", del álbum This is my truth tell me yours (1998).


La letra original:

The future teaches you to be alone
The present to be afraid and cold
So if I can shoot rabbits
Then I can shoot fascists

Bullets for your brain today
But we'll forget it all again
Monuments put from pen to paper
Turns me into a gutless wonder

And if you tolerate this
Then your children will be next
And if you tolerate this
Then your children will be next
Will be next, will be next, will be next

Gravity keeps my head down
Or is it maybe shame
At being so young and being so vain

Holes in your head today
But I'm a pacifist
I've walked La Ramblas
But not with real intent

And if you tolerate this
Then your children will be next
And if you tolerate this
Then your children will be next
Will be next, will be next, will be next, will be next

And on the street tonight an old man plays
With newspaper cuttings of his glory days

And if you tolerate this
Then your children will be next
And if you tolerate this
Then your children will be next
Will be next, will be next, will be next



Traducción y comentario:

El futuro te enseña a estar solo
El presente a ser cauto y frío
Pero si puedo disparar a un conejo
Puedo disparar a un fascista.

[Nota: la frase "Si puedo disparar a un conejo, puedo disparar a un fascista", se atribuye a un voluntario inglés de las Brigadas Internacionales cuando le objetaron sobre su inexperiencia militar.]

Balas para tu cerebro hoy
Pero volveremos a olvidarlo todo
Monumentos puestos de la pluma al papel
Me convierten en una cobarde maravilla.

[Nota: esta estrofa, sobre todo en sus dos versos finales, es una referencia al hecho de que una de las razones de los intelectuales progresistas que vinieron a España durante la Guerra Civil a combatir contra el fascismo era que les avergonzaba no venir para seguir con su obra. Al escritor fascista francés Louis-Ferdinand Céline se le atribuye la siguiente frase sobre la toma de partido en Francia ante la Guerra Civil española, que quizás hacía referencia también a los intelectuales de derechas: "Quienes se dedican a discutir apasionadamente en los cafés sobre la guerra de España en vez de ir a morir frente a Madrid o Zaragoza, no son más que unas cotorras charlatanas".]

Y si toleras esto tus hijos serán los siguientes
Si toleras esto tus hijos serán los siguientes
Serán los siguientes, serán los siguientes, serán los siguientes.

[Nota: el estribillo remite de forma directa a uno de los carteles más famosos de la Guerra Civil española.]


La gravedad mantiene baja mi cabeza
O quizás es la vergüenza
De ser tan joven y tan vano.

[Nota: en castellano "vano", como en inglés "vain", puede tener el mismo doble sentido: "vanidoso" o "inútil".]

Hay agujeros hoy en tu cerebro
Pero soy un pacifista
He caminado por Las Ramblas
Pero sin verdadera dirección.

[Nota: para muchos progresistas europeos y americanos, la Guerra Civil española supuso una toma de partido incluso existencial. Habían afirmado su pacifismo en nombre de un internacionalismo de origen obrerista y asociando la guerra al imperialismo, pero en España, por vez primera, los trabajadores armados habían detenido una agresión fascista. Sin embargo, muchos de esos progresistas, al llegar a España, vieron no sólo que la lucha armada de los trabajadores antifascistas trascendía el simple antifascismo para ser revolucionaria, sino que los trabajadores antifascistas estaban enfrentados por el carácter de esta revolución, con unas luchas faccionales que llegaron a los enfrentamientos armados en las calles de Barcelona, y cuyo verdadero fin y sentido escapaba a los observadores extranjeros.]

Y si toleras esto tus hijos serán los siguientes
Si toleras esto tus hijos serán los siguientes
Serán los siguientes, serán los siguientes, serán los siguientes.

Y en la calle esta noche un viejo juega
Con recortes de periódico de sus días de gloria.

[Nota: una referencia directa a la estrategia narrativa de la película Tierra y Libertad. Esta película se estrenó en 1995, tres años antes de la publicación de This is my truth tell me yours, y parece la inspiración directa de la letra de "If you tolerate this..."]

Y si toleras esto tus hijos serán los siguientes
Si toleras esto tus hijos serán los siguientes
Serán los siguientes, serán los siguientes, serán los siguientes.