domingo, agosto 31, 2008

"Comentarios al manifiesto electoral de las izquierdas"

[Publicado en el número 5 de Crisol. Semanario Anarquista, órgano de la Federación Local de Sindicatos Únicos de Guipúzcoa de la CNT, en San Sebastián, el día 18 de enero de 1936].

¡Por fin! Las fuerzas coaligadas de izquierda han lanzado a la luz pública su cacareado y esperado manifiesto.

Sabíamos bien que la vocingleras palabras de los «eufóricos» marxistas quedarían apagadas a la hora de la verdad. La lectura del manifiesto nos ha dado la razón.

Como demostración comentaremos dos o tres apartados del programa elaborado para llevar a la práctica (?) caso de subir al Poder.

Uno de ellos se refiere a la nacionalización de la tierra y su entrega gratuita a los campesinos. Mejor dicho, ésa era la proposición socialista, que no ha sido aceptada por los republicanos.

Otro dice que los republicanos tampoco aceptan el control obrero solicitado por la representación del Partido Socialista. Igualmente no han aceptado los republicanos el subsidio del paro, la nacionalización de la Banca ni el control obrero.

Ahora cabe preguntar: ¿Qué proposiciones presentadas por el Partido Socialista han sido aceptadas por los republicanos? Porque, en realidad, el contenido de ese programa está carente de eso que llaman extremismos sociales. Y prueba de su pobreza son las frases dichas por uno de los socialistas más calificados, al extrañarse que Sánchez Román no firmara el manifiesto, pues éste no contiene soluciones socialistas. Extrañándole más al ser el propio Sánchez Román quien redactó la mayor parte de aquél.

¿Para la aceptación de este programa invitan constantemente a la Confederación Nacional del Trabajo a incorporarse al Frente Popular de Izquierdas? Porque, la verdad, es vergonzoso que partidos que están permanentemente hablando de radicalismos sociales, hayan CLAUDICADO tan miserablemente.

Por lo que se ve, la única finalidad del Bloque es AUPAR al Poder a los republicanos izquierdistas, importándoles un bledo a los socialistas. (Los sindicalistas de Pestaña y los comunistas no son más que ceros que dan valor a la unidad que junto con ellos participa en nombre de los obreros de ese pacto: los socialistas.)

Según frases de un conocido militante comunista de esta localidad, lo hecho son concesiones otorgadas a los republicanos como medio de conseguir una mejor situación. Pero en buena lógica, no son concesiones, sino CLAUDICACIONES.

¡Trabajador! Esta es la política. La unión de cuantos quieren medrar a cuenta ajena en beneficio propio. Importándoles poco, mejor dicho nada, la suerte del proletariado, aún cuando en nombre de éste y gracias a él se encumbren.

Por la política, JAMAS el proletariado se emancipará. Sólo fortaleciendo los Sindicatos y luchando desde ellos, por la acción directa, por la revolución, logrará su libertad, su bienestar.

No existen más que dos frentes: burguesía y proletariado. Hay que definirse. Con aquélla o con éste. Los socialistas, comunistas y sindicalistas ya lo han hecho. Se han ido con la burguesía, con lo que ellos llaman democracia. Solamente queda una fuerza fiel al proletariado: la CONFEDERACIÓN NACIONAL DEL TRABAJO. Y continuará firme en la brecha hasta plasmar en realidad el ideal preconizado: COMUNISMO LIBERTARIO.

jueves, agosto 28, 2008

La memoria, Bugs Bunny, las polémicas sobre la Guerra Civil, y el hispanismo anglosajón

Tengo un recuerdo de la infancia que es muy posible que no se ajuste del todo a la realidad. En uno de los cortos de dibujos animados de Bugs Bunny, el conejo llegaba frente a una cabaña que habitaban dos típicos montañeses del Sur de los Estados Unidos. Los montañeses, que lo habían visto llegar desde dentro de la cabaña, empezaban a pelearse sobre quién lo cazaría para estofarlo. Bugs abría la puerta de la cabaña, y veía la pelea. Sin que aparentara inmutarse, la cerraba despacio, y miraba perplejo a la audiencia. Repetía esa misma operación dos veces, observando la misma pelea, y mirando a la audiencia con la misma expresión de perplejidad.

Ese recuerdo personal es también para mí una metáfora sobre las polémicas acerca de la Guerra Civil y el hispanismo anglosajón (se ajuste o no del todo a un corto de Bugs Bunny).

Entre los historiadores españoles no hay debates sobre la Guerra Civil. Hay polémicas. Y polémicas personalistas y no historiográficas. Polémicas personalistas en las que intervienen no sólo intereses académicos y editoriales, sino ajustes de viejas cuentas políticas (¿o no es lo que están haciendo más de dos autores neofranquistas con sus antiguos compañeros del antifranquismo?). Los historiadores españoles, cuando polemizan sobre la Guerra Civil, serían los montañeses de los dibujos animados de mi recuerdo.

Si los historiadores españoles serían los montañeses de dibujo animado, ese público no especialista sería Bugs Bunny. Su perplejidad es la de quien no entiende esa polémica, que se le escapa no por ser especialista, sino por no entender sus verdaderas razones.

Y de esa perplejidad deriva la persistencia del hispanismo anglosajón. Al poder presentarse por encima de esas polémicas (y, en la mayoría de los casos, con el envidiable sentido político y editorial de quien sabe hablar bien un día un poco de la izquierda y al siguiente un poco de la derecha pero estando siempre en el centro), se ha ganado al público no especialista. Con obras de síntesis que ni aportan datos nuevos ni realizan crítica bibliográfica o historiográfica y que tienen la misma estructura del gran clásico del hispanismo anglosajón sobre la Guerra Civil. O con obras de divulgación en las que autores que realizaron aportaciones historiográficas hace ya varias décadas se repiten a sí mismos una y otra vez. Las excepciones son, por desgracia, las que parecen no atraer la atención del gran público.

miércoles, agosto 27, 2008

"El 17 a las 17"


Un lugar común narrativo sobre la Guerra Civil española es decir que el pronunciamiento se planeó iniciarlo (y que en efecto se inició) "el 17 (de julio) a las 17 (horas)" en el Protectorado de Marruecos.

Lo cierto es que el plan diseñado por Mola para el pronunciamiento incluía que este no se iniciara hasta el día 18 de julio, y que se prolongara hasta el día 20.

Pero el delegado del gobierno en Melilla había descubierto el compromiso de algunos militares de la plaza con la conspiración, y decidió mandar a algunos guardias de asalto a detenerlos poco antes de las 15 horas del 17 de julio, para adelantarse. Los militares conjurados en Melilla se enteraron, y, en una reunión apresurada, decidieron a su vez adelantar el pronunciamiento por su cuenta antes que cumplir al pie de la letra las instrucciones de Mola y ser detenidos. Así, el pronunciamiento empezó en Melilla alrededor de las 15 horas del 17 de julio. El único puesto militar donde se intentó la resistencia fue la base de hidroaviones (resistencia en la que participó Virgilio Leret).

Pero en el resto del Protectorado de Marruecos el pronunciamiento no empezó hasta el día siguiente: en Ceuta, no lo hizo hasta la mañana del 18 de julio, cuando Yagüe se personó en la ciudad y declaró el estado de guerra. Cuando habían llegado las noticias de Melilla a lo largo de la tarde del 17 de julio, el delegado del gobierno pedía calma a los izquierdistas locales (que acabarían ante el paredón en la mayoría de los casos).

Todo esto puede parecer anecdótico. Pero este lugar común era uno de los símbolos del régimen franquista: las maniobras en el Llano Amarillo, en las que Yagüe y otros oficiales se juramentaron para pronunciarse invocando a la Falange, también se asociaron con la fecha del 17 de julio de 1936, aunque acabaron el 13 de julio.

martes, agosto 26, 2008

Manolo Díaz, y la recepción de la música pop anglosajona en España


Manolo Díaz había sido uno de los introductores de la música pop anglosajona en España. Mediante sus relaciones en la industria discográfica (era letrista y productor) y con intérpretes deseosos también de importar esos nuevos modelos musicales, había sido el verdadero creador de Los Bravos, el más exitoso de los grupos españoles imitadores (en música e imagen) de los de pop británicos, y el compositor de sus mayores éxitos. Entre ellos, La Moto, canción del año 1966 (el año de la presentación en público del grupo)...



[Recuérdese: la segunda fase del franquismo fue la de la creación de la sociedad de consumo española, un modelo de sociedad en el que el coche y la moto son los símbolos de estatus por excelencia; de ahí que pasaran a ser temas tanto de la música popular anglosajonizante como de la copla. La canción popular reflejaba a la vez que influía en los nuevos valores sociales].

... Los chicos con las chicas...



[El vídeo es de la película homónima: como los Beatles, todo grupo pop que se preciara tenía que ser protagonista de sus propias películas].

... o La parada del autobús, otra canción del año 1966:




[Aparece aquí una crítica social muy leve, pero (hasta donde sé) imposible en la música popular durante la primera fase del franquismo. Si bien es cierto que la crítica a las infraestructuras (como el transporte público) y las costumbres urbanas había aparecido en la década de 1940, como un sucedáneo de la crítica política: fue el caso de la llamada "literatura barcelonista"].

A Manolo Díaz le debieron también Los Bravos su mayor éxito internacional: Black is black:



Esta última canción, también del año 1966, llegó a ser superventas en Gran Bretaña y Estados Unidos, países donde, desconocedores de la popularidad que tuvo el grupo en España, lo etiquetan como "one hit wonder". Manolo Díaz no la compuso, sino que adquirió sus derechos, entendiendo que podía dar al grupo el éxito internacional que los consagrara.

La carrera de Los Bravos empezó a declinar después de su segunda película, ¡Dame un poco de amooor...!. Y es de destacar que el declive comenzó con el distanciamiento de Manolo Díaz del grupo, por los problemas personales de sus componentes (el teclista, Manolo Fernández, se suicidió después de sobrevivir a un accidente de coche en el que murió su esposa), la separación del intérprete Mike Kennedy de la banda en el año 1969 para iniciar una carrera como solista, y los deseos del mismo Díaz de relanzar su propia carrera como cantante.

domingo, agosto 24, 2008

Franquismo pop: "La canción del Mercedes 300", de Manolo Escobar y Concha Velasco

Canción de la película Relaciones casi públicas, del año 1968:




[La segunda fase del régimen franquista, entre 1956 y 1975, fue la de la creación de la sociedad de consumo española. En este modelo de sociedad, el que el coche y la moto eran los más importantes símbolos de estatus].

viernes, agosto 22, 2008

Manolo Díaz: la "canción-ficción"


En el año 1967, Manolo Díaz, cantante, compositor, productor, y uno de los personajes más importantes en el desarrollo de la música pop española, publicó un single con el título de La canción-ficción. Sin duda, era un intento de aprovechar la popularidad que en aquellos momentos tenía en España el género literario y cinematográfico de la ciencia-ficción para usar sus temas como argumento de canciones de música pop de estilo anglosajón.

[En ese momento, la popularidad de la ciencia-ficción era tal en España, que hasta Antonio Buero Vallejo, ya entonces con el estatus de clásico contemporáneo, escribió una obra de teatro sobre la Guerra Civil que introducía elementos del género].




La cara A del single (con una portada de tebeo) incluía la canción Los marcianos:



Recuérdese que, en 1966 (el año anterior de la edición de este single), se iniciaba el fenómeno ufomaníaco de Ummo, el único iniciado en España, y que (como una simple hipótesis) podría haber sido una forma de literatura samizdat por la que se realizaba una crítica críptica al franquismo.

La cara B, incluía la canción Laboratorio:



Las referencias a distopías del tipo de Un mundo feliz son evidentes: la desconfianza a que el desarrollo de la tecnología llevara a una dependencia del ser humano de esta que le hiciera despersonalizarse hasta perder no sólo su individualidad, sino su esencia; la ingeniería genética como instrumento de creación de una nueva jerarquía, formada por castas cuyas funciones no serían sino las tradicionales que pueden encontrarse en cualquier sociedad en la que hay masas trabajadoras y élites dominantes.

[¿No recuerdan los temas de esta canción pop a los de otra que era un éxito en todo el mundo en julio de 1969?]

Desconozco el resultado comercial de este experimento, que (con la debida contextualización) queda hoy día como un testimonio más de la creación de una nueva cultura también por la música popular en España en la década de 1960.

Es posible que este single fuera un tropezón comercial en la carrera de Díaz. De serlo, me parece que ha sido el único.

[Muy diferentes fueron los resultados comerciales y musicales de introducir temas de la ciencia-ficción en la música pop que hizo en 1972 un aficionado a la ufología, Ziggy Stardust, más conocido como David Bowie].

domingo, agosto 17, 2008

Midnight Oil: "Shakers and Movers"

Canción del álbum Blue Sky Mining (1990):



Won't you come down the line
Away from barren ground?
The harlot and the autocrat
Are they driving you further down.

The season's rhymes, they anchor me
Against the raging tide.

Take you to the last wild place
Skin and the stars they embrace.
A caveman could a saint become
In a hospital ward on the Somme
.

We can dive into distant amoebas
Our wings could melt in the sun.

I can shake,
I can move,
But I can't live without your love.

I can break
Over you,
But I can't live without your love.

Our poet Henry Lawson, he named them:
"The lay'em out brigade".

Here they come, there they go.

Oh, great god of development!
Don't really know you yet.
Coastline hosed down, washed away.
Economics, now there's nothing left.

Tomorrow's child takes concrete footsteps
And they'll drink champagne or be damned.


And the storm is breaking now.
Yeah, the storm is breaking now.
Yes, the storm is crashing down.

I can shake,
I can move,
But I can't live without your love.

I can break
Over you,
But I can't live without your love.

(Our blood vessels go sailing, galaxies away. You know today's bushfire is tomorrow's Inferno. As rags to riches becomes the public spear. Watching out down the street as other people start coming down. I can see that they're smiling. And that's something to be proud of. And they say it's late, but you know it's never too late. And they say it's late, but you know it's never too late. Never too late. Never too late...)

Para David Rutte.

sábado, agosto 16, 2008

La Primera Guerra Mundial y la formación de la conciencia nacional australiana

En Australia, la consecuencia más importante de la Primera Guerra Mundial fue la formación de la conciencia nacional.

Desde fines del siglo XVIII, el subcontinente australiano se había organizado y puesto en explotación por los británicos en una serie de colonias autogobernadas, cada una independiente de la otra.


El movimiento federalista australiano se encontró en sus inicios (ya en la primera mitad del siglo XIX) con la simple pasividad de los mismos colonos.

[Es significativo que la única insurrección digna de destacarse en la Historia de Australia, la de los mineros de la colonia de Victoria en la Posición Eureka, fuera un movimiento de trabajadores autónomos opuestos, a la vez, a las imposiciones fiscales sin representación política a cambio y a la "oligarquía" colonial; movimiento inspirado por el democratismo cartista importado por los inmigrantes británicos, no por un ideal nacional federalista o republicano].

Lo anterior, cuando no topó con resistencias: al aislamiento relativo entre colonias por la desproporción entre el espacio, las concentraciones demográficas en ciertas áreas, y las comunicaciones, se añadía (y aquí podría establecerse una comparación con los Estados Confederados de América de 1861) el rechazo de los grandes capitalistas locales (la "oligarquía") a aceptar "imposiciones" en política económica de un gobierno "extraño", así como el miedo de las élites locales (asociadas a los capitalistas en las cámaras de representación coloniales) a que las de las colonias más pobladas se impusieran a las menos pobladas.

[La persistencia de esas razones alimentó el sentimiento secesionista en Australia Occidental durante la crisis económica de la década de 1930].

Al final, la federación de las colonias australianas fue determinada por la metrópoli: el sistema imperial británico no sólo necesitaba un único gobierno para Australia que permitiera una mejor gestión de sus recursos económicos, sino una única fuerza militar australiana capaz de actuar en la cuenca del Pacífico y en la del Índico.


Si hubo una idea que dio apoyo social a la federación australiana en sus inicios fue la xenofobia hacia los inmigrantes asiáticos, concurrente con el genocidio de los aborígenes, y no un verdadero sentimiento nacional: se suponía que un único gobierno continental sería más eficaz en mantener la "Australia blanca" frente al "peligro amarillo".

[La xenofobia, el racismo, la aspiración a mantener la homogeneidad étnica, son hechos públicos y no soterrados en la sociedad y la política australianas actuales, con un negacionismo del que sólo han escapado algunas figuras públicas;
hechos bien alejados de ciertos estereotipos festivos sobre los aussies].

No fue hasta la Primera Guerra Mundial que empezó a existir un verdadero sentimiento nacional australiano. El impacto inicial de la guerra de trincheras entre los soldados de todos los ejércitos beligerantes fue el mismo: habían esperado que la guerra durara unos pocos meses tras una batalla decisiva seguida de una ofensiva rápida contra la capital enemiga, y se encontraron haciendo un tipo de guerra deshumanizadora por sus condiciones, y en la que se planteaban grandes objetivos estratégicos que escapaban a su comprensión.

[Tanto el ejército alemán como los aliados plantearon la guerra de trincheras como una guerra de desgaste (los recursos humanos de los alemanes, por parte de los aliados; la moral, por parte de los alemanes) entre grandes formaciones centrada en unos pocos kilómetros cuadrados de terreno: conocida hasta en la cultura popular es la intervención australiana en la Batalla de Gallipolli. Pero más dramática aún fue la de la Batalla del Somme:
librada entre julio y noviembre de 1916, con más de un millón y medio de bajas acumuladas por los ejércitos aliados y el alemán, sin más resultado que las pérdidas humanas de ambos contendientes, el Somme es una de las mayores carnicerías de la Historia].

Las respuestas a esta situación entre los soldados incluyeron tanto
deserciones y motines de carácter derrotista o antimilitarista, como (de forma opuesta) la aparición de un ideal corporativo y militarista que situaba a los veteranos de las trincheras por encima y al margen de su propia sociedad (una rehumanización por la superhumanización, que hizo de ellos un eficaz instrumento político de la contrarrevolución a partir de 1918, y no sólo en Alemania). Pero, en el caso de los soldados australianos, la solidaridad entre ellos por encima de su estado de origen, como ciudadanos de un estado soberano bajo mando directo de otros ciudadanos, no como súbditos de una colonia bajo el mando de oficiales metropolitanos; aquella solidaridad se mostró tanto en el frente como en la retaguardia, y fue, para los australianos, una forma de redignificación personal y colectiva en plena guerra de trincheras.

jueves, agosto 14, 2008

Steve Earle & The Del McCoury Band: "Dixieland"

Canción del álbum The Mountain, de 1999:



I am Kilrain, and I'm a fightin' man,
And I come from County Clare,
And the Brits would hang me for a Fenian,
So I took my leave of there.

And I crossed the ocean in the Arianne,
the vilest tub afloat,
And the captain's brother was a railroad man and he met us the boat.
So I joined up with the 20th of Maine, like I said, my friend, I'm a fighting man.

And we're marchin' south in the pouring rain,
And we're all goin' down to Dixieland.

I am Kilrain of the 20th of Maine
And I fight for Chamberlain,
‘Cause he stood right with us when the Johnnies came like a banshee on the wind.
When the smoke cleared out of Gettysburg many a mother wept
For many a good boy died there, sure, and the air smelted just like death.


I am Kilrain of the 20th of Maine
And I'd march to hell and back again
For Colonel Joshua Chamberlain.
We're all goin' down to Dixieland.

I am Kilrain of the 20th of Maine
And I damn all gentlemen,
Whose only worth is their father's name and the sweat of a workin' man.


Well, we come from the farms and the city streets and a hundred foreign lands,
And we spilled our blood in the battle's heat.
Now we're all Americans.


I am Kilrain of the 20th Maine
And did I tell you, friend, I'm a fightin' man,
And I'll not be back this way again,
'cause we're all goin' down to Dixieland.

miércoles, agosto 13, 2008

"Garfield menos Garfield"

"Garfield menos Garfield es un sitio web dedicado a eliminar a Garfield de las tiras cómicas de Garfield en orden de revelar la angustia existencial de cierto joven llamado Sr. Jon Arbuckle. Es un viaje a la profundidad de la mente de un aislado y joven hombre corriente mientras pelea una batalla perdida contra la soledad y la depresión en un tranquilo suburbio americano."

http://garfieldminusgarfield.net/

(Pinchar en las imágenes para ver las tiras completas)















martes, agosto 12, 2008

"Alternativa 3"


El documental original sobre la conspiración conocida como "Alternativa 3", doblado al castellano, emitido en el programa de televisión La puerta del misterio en el año 1983, y nunca repuesto desde entonces en las cadenas televisivas españolas:

lunes, agosto 11, 2008

Comentario sobre "Conspiranoia"

[Mario Moreno Cortina me ha hecho llegar el siguiente comentario acerca de esta entrada]:

Las teorías conspiranoicas son como las religiones: dotan de sentido al mundo. Las personas con una mentalidad racional pueden vivir en un universo sometido al caos y el azar, pero las personas irracionales no; necesitan que su cordura sea salvada dotando al mundo de una estructura que le de sentido. Para algunos, esa estructura no tiene porque ser salvífica necesariamente, les basta que sea apocalíptica. Lo que sea con tal de tenga coherencia.

sábado, agosto 09, 2008

Gregorio Morán: " 'La Gran Revancha' o la 'Derechona' "

(Artículo publicado en La Vanguardia, diario de Barcelona, el día 20 de enero de 2007)

El pasado 18 de diciembre, bien entrada la tarde, el cejijunto presidente del PP, Mariano Rajoy, y su secretario general, el humorista Ángel Acebes, con la meliflua compañía de Ana Botella, de profesión sus labores, asistieron al parecer de buena gana a un bautizo. Había abundante público; la variada canallesca en su facción hirsuta, bastante macizo de la raza cosecha del 75, y mucho adosado. El acto pasó desapercibido, al conjunto de la presa guerrera salvo la incólume Tribuna de Salamanca. Y yo, como siempre, me enteré tarde; apenas ayer. Ahora bien, informado debidamente del acontecimiento puedo asegurar que el recién nacido expuesto al público allí congregado resultó un monstruo; un ser informe, despreciable, como el aborto de unas ratas, efímero porqué está llamado a morir de consunción y que sin esfuerzo alguno, ni siquiera como aquellos hijos que antaño ponían en la puerta de la inclusa para que las monjitas al menos, ya que no de hacerles el milagro imposible de insuflarles sangre y vida, donde solo había saliva y excrementos, si de enterrarlos bajo la sagrada protección. Aunque se fueran al limbo. ¡No me gustaría a mí ni nada escribir un artículo sobre el limbo ahora que el Vaticano lo da por amortizado!. Osaría titularlo, "Fulgor y muerte del limbo en la sociedad española", y tendría nichos específicos para la cultura y la inteligencia patria. Me fascina el limbo, empezando por el nombre, Limbo.

El monstruo bautizado era un libro y llegó al bautismo con el nombre de La Gran Revancha, lo que es menos que una basura y más que una ofensa a la inteligencia. Nace, es un decir, de una pareja que los avalan, Isabel Durán y Carlos Dávila, porque afirman incluso haberlo escrito, cosa cada vez más cuestionable en este tipo de bazofía editorial, donde las grandes empresas colocan a un machaca que hace todo el trabajo, y luego se buscan a los golferas mediáticos, que están a la que saltan para firmarlo. No tengo ni idea de quien es Isabel Durán o es al menos no lo recuerdo de nada como no sea de otro engendro, del que apenas si pasé de las primeras veinte páginas, un libelo contra Xabier Arzalluz, especialmente recomendable para descerebrados y que escribió a cuatro manos con su anterior pareja, Pepe Diaz Herrera, supernumerario de historia vasca para ignaros de quien dudo mucho que sepa donde está Mondragón. En esta ocasión también Isabel Durán escribe a cuatro manos y firma a cuatro manos, y con varón, lo cual indique una propensión a mezclar sexo y oficio que no augura nada bueno. Respecto a Carlos Dávila, veterano plumilla de alquiler, bastaría decir que es malo de natural, tonto a tiempo completo y con dificultades en el manejo del sujeto, verbo y predicado. No sabe escribir, razón por la cual se especializó en entrevistas televisivas, fórmula que merecería un estudio comparativo: ¿quién tuvo los entrevistadores más babosos, los socialistas o los populares?. Excluyo Catalunya donde sería ofensivo hacer la pregunta. Puyol consiguió algo magistral, y es evitar al entrevistador, cosa con algunos precedentes en la historia del periodismo mundial no muy recomendadas: el redactaba las preguntas y las respuestas. Reconozco que me conmovió saber que la dirección del segundo partido de España era capaz de avalar con su presencia un libro despreciable y que lo hacía con absoluto descaro en un marco incomparable, el aula magna del CEU San Pablo de Madrid. La cúpula intelectual del Opus Dei dando cobijo a menudillos de animal intelectual indeterminado. Algo así como quien vuelve a sesiones de Consejo Superior de Investigaciones Científicas de los primeros 40 o 50, donde las acémilas graduadas podían permitirse cuantas licencias quisieran siempre que fueran desbordantes infamias. Yo recuerdo una que aún me conmueve-la leí por suerte no la viví- y es la demostración académica, ovacionadísima por el público presente, de que la Inquisición tenía razón frente a Galileo Galilei. Si me animo algún día se la cuento.

Estamos ante un problema que trasciende a la residual historia del libro, de los lectores y de la crítica, para adentrarnos en el meollo del poder. La política. Esa pareja de amanuenses incluye en su infumable texto todos los tópicos que uno creía desterrados en España de cualquier debate entre adversarios políticos. Por ejemplo, la masonería. En su obsesión lacayuna por demoler a Rodriguez Zapatero hasta su primera generación, ¡aparece la masonería!. Me parecía estar leyendo aquellos textos de Fray Justo Pérez de Urbel -que por cierto había redactado Carlitos Alvarez Cándido, el elogiado plumilla de todas las miserias- sobre el judaísmo, la masonería y el comunismo. Se trata de una especie de ataque, escrito con los pies, por supuesto, y con abundantes pruebas de que están tocando he oído por más esfuerzos que habrá hecho la editorial para que cojan el compás. (Hay una referencia a Roger Garaudy, al que ellos llaman Robert, que descubre la impostura de alguien que no tiene literalmente ni zorra idea de quién están hablando). Esta parejita sabrá mucho de misas y banquetes, pero de la izquierda lo desconoce todo. Pero el asunto es otro, ¿cómo es posible que el PP bautice a basureros como si se tratara de basílicas?. Ahí está el tema.

Todos los tópicos de la derechona, con esa desvergüenza que te desarma. Ahora resulta que estos caballeros que no perdonaron a Adolfo Suárez su ejercicio de supervivencia, le reivindican. Conviene repetirlo, y habrá que desarrollarlo por lo menudo: a Adolfo Suárez lo liquidaron los conservadores de su propio partido acaudillados por Herrero de Miñón, que se pasaría a Fraga Iribarne con armas y bagajes para construir el invernadero donde crecerían los Aznar y Rajoy que les pagarían con la misma moneda con que ellos saldaron a Suárez. Cada vez que escucho la expresión "el espíritu de la transición" me quedo perplejo. Ahora resulta que "el espíritu de la transición" reivindicado por estos aparcacoches de la ideología consiste en no utilizar la Guerra Civil ¡y los 39 años de franquismo! En la pelea política. Es decir, que volvemos a la perversidad de principio según la cual escribir en franquista era lo mismo que escribir en antifranquista. Y luego el laicismo anticlerical, esa tautología estúpida de los meapilas, según la cual exigir que se retiren los signos religiosos de las escuelas públicas, es anticlericalismo.

Terminada la transición democrática, la derecha española vuelve al poder tras la quiebra socialista. Una quiebra, conviene recordarlo, no sólo política, sino ética, ideológica y cultural. Al socialismo español en su última etapa de gobierno sólo le quedaba el temor a una derecha bronca y revanchista. Y no fue así, al menos al principio. La derecha que se había construido a duras penas entre la laminación de Adolfo Suárez y el elogio avinagrado de Fraga Iribarne, negoció pactó y se reconcilió con sus congéneres, que no eran otra cosa que los nacionalistas en Cataluña y Euskadi. ¿Se han olvidado ya de los elogios en la intimidad de Pujol y Arzalluz hacia Aznar? Eran más que socios, eran cómplices: ellos les facilitaron la mayoría absoluta, y surgió el sobrado que lleva dentro.

Estamos metidos en un lío peculiar. Mientras los reclutas del socialismo dirigidos por el vendedor de humo no acaban de admitir que vencieron en una lid legítima, pero al calor de la quiebra aznarista por la guerra de Irak y la fallida manipulación de los atentados islamistas. Sin este reconocimiento, que es obligado, el vendedor de humo se creerá como un talento político excepcional que surgido de la nada en la paramera leonesa para transformar España con talante emprendedor y sonrisa de recluta. Pero si a esto le sumamos la obsesión por la Gran Revancha de los populares, apeados del poder que ya acariciaban con la yema de los dedos, tras una decisión estratégica insólita en la historia de España durante todo el siglo XX -protagonizar una guerra exterior, algo que solo se le podía ocurrir a un tipo como Aznar, carne de sillón psicoanálitico. El poder es una droga más poderosa que el caballo, y probablemente no tenga otra cura que la muerte.

No hay nada que demuestre mejor la textura de las dos clases políticas enfrentadas en el 2007 que su actitud ante el acontecimiento más crucial de la reciente historia. La masacre del 11 de Marzo en Madrid. Para Zapatero y sus chicos apenas afectó a su victoria, que les parecía cantada, lo cual es una frívola petulancia de payaso provinciano.

Para el Partido Popular hubo una conspiración entre ETA, los islamistas y el PSOE para desbancarles del poder. Pero fijense bien, esta idea, por llamarla de alguna manera, conspirativa de la historia bebe hasta las heces en el mundo del franquismo y de la vieja derecha que tenía en Carrero Blanco y sus obsesiones sobre la judería y los masones, a su más egregio representante. No es extraño que personajes que trabajaron en los servicios de espionaje de Carrero Blanco, como Joaquin Bardavio, vuelvan a tener su oportunidad. Son los mismos que inventaron la conspiración ETARRA-comunista para la liquidación del Almirante. Lo que sorprende es la capacidad de la gente para creer lo que acucian los deseos y niega la realidad.

Que la dirección del Partido Popular y la mayoría de su cúpula dirigente esté anclada en la conspiración ETARRA-talibán refleja uno de los ángulos más inquietantes de la situación, aquel que convierte a una oposición política en una partida de gañanes filibusteros salidos de las entrañas del franquismo, o formados a partir de ahí, para quienes los Peones Negros del exmilitar Del Pino, los supuestos 100 enigmas del 11 de Marzo, convierten la alternativa conservadora en una amenaza de los restos de los naufragios de la derecha.

La Gran Revancha de quienes no perdieron sólo el poder sino el honor y la vergüenza. Seamos claros y rotundos: la Teoría de la Gran Conspiración es lo más parecido que conozco a los Protocolos de los Sabios de Sión. Queda no obstante la Gran Revancha, esa pelea racial, moral a garrotazos, entre el sangriento macizo de la raza, nunca extinguido, y el vendedor de humo con el lirio en la mano y la sonrisa estúpida en la boca. Cualquiera de los dos amenaza con helarnos el corazón.

miércoles, agosto 06, 2008

lunes, agosto 04, 2008

sábado, agosto 02, 2008

Reseña en "De Huidos y Maquis": "Los maquis: ¿Por qué hasta 1952?"

(A pesar de su antigüedad, reproduzco, por su interés en señalar ciertos lugares comunes que no lo son sólo sobre el maquis antifranquista, la reseña del libro de Manuel NAVARRO SERRANO, Los maquis: ¿Por qué hasta 1952? [Madrid, 2006], publicada en el blog De Huidos y Maquis; los subrayados son míos):

De: http://guerrilla-maquis.blogspot.com/2006/08/los-maquis-por-qu-hasta-1952.html

Libro de reciente aparición, cuyo autor, doctorado en Química, catedrático de Física y Química, y finalista del premio Ciudad de Valeria de novela corta, se aventura por los caminos históricos de la resistencia armada contra Franco, y mas concretamente centrado en la A.G.L.A.
Edita este libro, cuyo titulo expeditivo nos recuerda lo que tantos otros autores y estudiosos se han preguntado, que no es otra cosa que la inexplicable torpeza del PCE, en no evacuar y disolver la guerrilla de Levante, cuando ya no tenia sentido.
Dentro nos encontraremos con bastante información procurada de los archivos de la Guardia Civil, del PCE, y de entrevistas a Guerrilleros y represores, efectuadas por el autor.

No descubriremos nada nuevo ni relevante que no hayamos leído en otros volúmenes semejantes [aunque no se le puede achacar falta de labor de investigación], pero si que quiero comentar algunas, a mi juicio inexactitudes, o mejor dicho, falta de rigor en los comentarios.

En la pagina 22 dice: "Con esta primera y somera exposición queremos dejar sentado, con toda claridad, que no entraremos en la peligrosísima dinámica de –buenos y malos-". Esta bien esto de intentar ser un historiador aséptico, pero meter en el mismo saco a represores y represaliados, como si las acciones de unos se nivelaran con las de los otros, nos llevaría a entrar en una corriente de increíble compresión hacia las fuerzas de seguridad de represión guerrillera, por que al fin y al cabo ¡los maquis eran los culpables por no rendirse y entregar las armas!, cuando ni buscaron el enfrentamiento [fueron obligados], ni tenían salvación en caso de caer en las manos de la Guardia Civil.

En la pagina 41 cuenta: "El fenómeno del maquis no es un hecho espontáneo ni una consecuencia de la agrupación de los distintos grupos de –huidos- que se marcharon al monte una vez concluida la guerra civil de 1936 [...] nace se desarrolla y se planifica [...] de las directrices emanadas [...] del PCE". Este es un error muy común en algunos de los conversos que se introducen en el atractivo mundo de escribir historia contemporánea, y mas en concreto en estos laberintos del Maquis.
El Maquis no fue una creación del PCE, ni mucho menos los huidos en el monte lo fueron justo después de acabada la Guerra Civil. Desde los primeros días de la contienda, ya hubo cientos de huidos a las sierras, escapando de la brutal represión que se desataba por los pueblos, donde el ejercito franquista avanzaba casi sin resistencia.
Y no solo comunistas y anarquistas fueron los perseguidos, sino también socialistas y simples republicanos moderados, todos los cuales nutrían las filas de la resistencia.

En la pagina 84 comenta: "En el otro bando, el bando represor, había otro grupo de -mandaos-; otro grupo de débiles (los guardias civiles)".
Aquí, si quisiera que se entendiera, que el oficio de Guardia Civil era [y es] de libre ingreso, y las contrapartidas se nutrían de voluntarios. Si es verdad la poca paga que recibían en comparación con el riesgo que corrían, pero bastantes relatos he leído en otros libros, los cuales indicaban las recompensas disponibles y adjudicadas por la muerte de los llamados “bandoleros”. Así en casos de entrega por parte de los huidos, y cuando ya no existía peligro para la detención de algún integrante de las partidas, se recurrió al frío asesinato, para engrosar los bolsillos con un dinero extra. También se dieron casos de colocar una escopeta de caza al lado del cadáver de algún punto de apoyo asesinado en ese momento, para inscribirlo en el registro como bandolero fallecido, y cobrar la vil recompensa. Estos son los [pobrecitos] guardias civiles que alude Navarro en su libro, los cuales durante años siguieron viviendo en sus pueblos, con la carga de varios asesinados en sus espaldas, ¡que felicidad!.

En la pagina 120, nos encontramos esto: "Un ejemplo de lo planteado ha sido analizado por el prestigioso escritor y especialista en el tema, Fco Aguado Sánchez".
No salgo de mi asombro, cuando en bastantes libros leídos hasta la fecha, de autores de reconocida autoridad en la búsqueda objetiva de la verdad histórica de la etapa guerrillera, indican precisamente lo contrario de Aguado Sánchez, enfatizando su falta de profesionalidad, con numerosos errores en su libro, aun teniendo todo lo necesario en material de archivo de primera mano en su estamento: La Guardia Civil.
Dichos autores indican como, en su famoso libro –El Maquis en España-, da por muertos a guerrilleros en un capitulo, indicando una fecha concreta, y mas adelante en otro capitulo distinto, los mismos guerrilleros han muerto misteriosamente años después. O guerrilleros que los da por fallecidos en enfrentamientos con las fuerzas represoras en tal año, y luego en un año posterior aparecen “resucitados” en algún golpe económico. Así como integrantes de unas partidas concretas los encuadra en otras, donde en toda su vida de huidos, nunca estuvieron, y aquí expongo un ejemplo encontrado en el libro –La resistencia armada contra Franco- de Fco. Moreno Gómez, Pág.-22: "El mas renombrado es el entonces teniente coronel Aguado Sánchez [...] da como resultado una obra estéril, deformadora de la realidad e inveraz, a lo que hay que añadir el falseamiento de los hechos, la ocultación de la verdad, el silencio sobre los crímenes de la –ley de fugas- y la multitud de errores".
Con estos antecedentes, no creo que el apelativo de “prestigioso escritor” sea la mejor manera de citar a Aguado Sánchez, y no lo digo desde la óptica sesgada de un antifranquista convencido, sino con conocimiento de causa, al haber leído a otro autor [Tomas Cossias], el cual aun siendo también un miembro del aparato represivo, por lo menos se le aprecia que ha usado bien la buena información que tenia, aun cuando los apelativos de “bandoleros, atracadores etc” se multiplican en todas sus paginas..... como no podía ser de otro modo.

Supongo que a Navarro, cuando le cayo por azar en las manos el libro de Aguado Sánchez, le entró la afición por estos temas, así que para equilibrar la balanza, buscó el de Secundino Serrano [también bastante mencionado en su libro], y no se molestó en bucear entre los cientos de volúmenes con mejor o peor fortuna, editados hasta la fecha.