viernes, febrero 20, 2009

Siempre con Luis Andrés Edo

La madrugada del 14 de febrero, la enfermedad cardiorrespiratoria con la que venía luchando nuestro compañero Luis Andrés Edo terminó por arrebatárnoslo. Sin embargo, su carácter luchador, también contra sus dolencias, nos permitió compartir con él y con su inseparable compañera, Doris, numerosos actos hasta hace tan sólo unos días.

Tras pasar por la Escola Nova Unificada (CENU) y vivir los históricos momentos del 19 de julio de 1936 en Barcelona, Luis se formó intelectualmente dentro de asamblearismo libertario y sus primeros pasos corrieron paralelos a los de la lucha contra el franquismo. Ya de joven participó en la huelga de estudiantes de 1945, e incluso desde los calabozos del castillo de Figueres, donde fue a parar tras desertar del ejército, continuó con su actividad en favor del anarquismo.

Posteriormente, desde su exilio en Francia, fue uno de los compañeros más activos en Defensa Interior, organismo creado para combatir la dictadura franquista y en cuyo seno se integraron todos los sectores de la CNT. Debido a su intensa actividad es detenido nuevamente en 1966 por la Unidad Móvil de la Brigada Político Social, siendo ingresado nuevamente en prisión, pasando esta vez por las de Carabanchel (Madrid), Soria y Segovia. Desde allí contribuye a realizar informes sobre la situación carcelaria y a transcribir clandestinamente las discusiones entre las distintas tendencias políticas de los presos, quedando recogidas finalmente tras la aparición de su libro La Corriente (editado por la Fundació d’Estudis Llibertaris i Anarcolindicalistes, en 2002). Es también durante esos años cuando su capacidad organizativa, incluso desde dentro de la prisión, quedó reflejada en su participación activa en la Coordinadora de Presos en Lucha (COPEL).

Una vez en libertad, desempeña un papel importante durante la refundación de la CNT y es elegido para integrarse en el primer Comité Regional en Catalunya. Posteriormente fue nombrado secretario general de esta regional. Afiliado al Sindicato de Artes Gráficas e Información también llegó a ocupar el cargo de director de este periódico, participando posteriormente como asiduo colaborador.

En otra de sus obras publicadas recientemente La CNT en la encrucijada. Aventuras de un heterodoxo (Ed. Flor del Viento, 2006), el propio Luis repasa en primera persona sus vivencias, el eco de sus pasos, acercándonos con ello a su larga trayectoria como militante. Una trayectoria que nos ha permitido conocerle, como compañero, como persona, y como referente a la hora de entender el anarquismo, tanto a quienes hemos convivido con él en la CNT como a quienes les han conocido fuera de nuestra organización. Su comportamiento dialogante y su disponibilidad a contrastar las ideas han sido siempre un referente y seguirán siéndolo. De ahí que siempre estaremos con él.





"... cuando aún nos bullía la sangre joven y todo se había perdido menos la esperanza, entonces todos pensábamos esto no puede durar y ahí están los que quedan pensando todavía hoy esto no puede durar, algún día tiene que acabarse, no aguantará, sin saber que estas palabras llegarían con la vacuidad del eco hasta los sordos oídos de sus hijos y sus nietos: estaban tan lejos de verse empuñando las armas otra vez, tan ciegos, de hecho ya ni siquiera podían imaginarse así, ya ni arrestos mentales tenían para verse con la cara tapada con el pasamontañas y pistola en mano empujando la puerta giratoria de un Banco o colocando un explosivo."
"Hombres de hierro, forjados en tantas batallas, soñando como niños."

(Juan Marsé, Si te dicen que caí, 1973)